Las verdaderas amistades aparecen en la vida como si con un cuentagotas se tratase. Por eso, cuando encuentras a un verdadero amigo sientes como si tu vida estuviera profundamente ligada a la suya. Conservar los amigos no es fácil, y más cuando los caminos se separan tras haber andado un largo trecho juntos. Pero cuando la amistad es sincera, descubres que un amigo es quien te permite pensar en voz alta, y el que tras meses sin haber sabido de él el quinto de cerveza te sabe igual que siempre, como si nunca hubiese pasado el tiempo.
Y es que como dicen: el hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer duro que consiguió, sino el que todavía tiene al que fue su primer mejor amigo.
Suerte pequeña Blanca.
Caducan los políticos, diplómaticos, grandes jefes de Estado, caducan las grandes instituciones, las pirámides, la historia, caducan las guerras y los movimientos pacifistas, caduca la tiranía y la democracia, caducan las tecnologías, las metodologías, teoremas, principios e incluso axiomas.Caducan las personas. Pero la libertad, la libertad nuncacaduca.
lunes, 30 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Necesitamos profundamente que nos digan que está bien, qué es bueno, qué es lo correcto; el otro día pensé que tal vez sea por eso por lo que la gente se viste de marca: creen que etiquetada su ropa con un caballo gigante o una bandera visten lo mejor. Necesitamos que nos digan qué es lo mejor. De esta forma nuestra capacidad de juicio queda anulada al ver un "signo evidente de calidad"(un enorme caballo bordado en un polo normal y corriente). Y una vez conseguido lo mejor, exhibirlo.
Cuando veo el estúpido consumismo que nos pudre me resulta imbécil, imbécil el hecho de que algo tan absurdo como las modas o las marcas puedan llegar a ocupar una parte tan importante en nuestras vidas. No hay más que acercarse a cualquier kiosco para comprobar la cantidad enorme de revistas que existen vacías de contenido, donde cuatro niñas anoréxicas pasean sus cuerpos con trapos hechos en China, pero con un precio en el mercado escandaloso.
Mientras sigamos así,gastando nuestro interés y nuestro dinero en tales ridiculeces, descubriremos(y dudo que todos lo hagan) que la nuestra ha sido una existencia vacía y carente de sentido.
jueves, 20 de mayo de 2010

Se miró las manos sucias y ásperas. La tarde caía y a dos metros yacía el cuerpo sin vida de aquel niño: delgado, esbelto, negro prieto, rodillas huesudas...Tirado como una colilla, en mitad de la nada, o peor, en mitad de aquel desierto de polvo. Un paraíso convertido en catástrofe. Quizás nadie nunca pensara en él mas que yo, que lo tenía delante en aquellos instantes, mirándolo atónita. Los informativos nunca hablarían de Adel, nadie le dedicaría una crónica en ningún periódico, nadie se despidió de él, ni sus padres siquiera, que tal vez estuvieran también catapultados bajo algunas ruinas de cemento y arcilla.
La tarde caía y el cuerpo de Adel se consumía con el sol, como una colilla se consume lentamente tras la última bocanada de humo en una acera.
La tarde caía y el sol, marchaba para siempre del cuerpo inerte del pequeño, abandonándolo a la suerte de la descomposición. Miraba al cielo, rosa cálido, y pensé en la ironía de contemplar aquella bella puesta de sol sumida en una profunda tristeza. Miré al cielo, y las pequeñas negras manos de Adel comenzaron a apagarse lentamente.
En ese mismo instante, el presidente haitiano René Préval tomaba una taza de té en una cara vajilla de porcelana. Obama se levantaba de la mesa tras haber comido una exquisita cena en la Casa Blanca, y Zapatero declaraba por enésima vez que la crisis era una pequeña recesión económica de la que España se recuperaría inmediatamente.
El cuerpo de Adel miraba al cielo, ahora negro y triste, resalzando toda la miseria de aquella escena de muerte mientras el resto del mundo seguía con sus vidas. Pero yo sabía que a Adel no le habían faltado ganas de vivir.
domingo, 9 de mayo de 2010
sal.

Las olas rompen al desplomarse en la orilla, el tacto de mis pies con la arena, la sal en la piel, la tarde cayendo...llenar los pulmones de aire y sentir, que no existen complicaciones.
La vida nos enreda, nos lleva a situaciones complejas y turbias, cuando en verdad la naturaleza fluye por sí sola. Solo somos parte de una larga cadena, un diminuto eslabón de la historia de esta Tierra.Nos perdemos en nuestras propias miradas, en problemas insignficantes y sin importancia.
Dibujamos pequeñas pinceladas en un infinito tapiz, tan enorme, que nunca entendemos cual es el dibujo total...
Deja que fluya, hay más que lo que tus ojos abarcan a ver.
domingo, 18 de abril de 2010
Detén el tiempo.

Rojos, fervorosos,carnosos, con toda la sangre del cuerpo presionando en ellos…vuelan por mi espalda, dulces y húmedos. Calor y frío. Suave y ligero, como flotar, como bailar. Como bailar dos. Como sentirme a mi, ahora sentirte a ti. Como sentir uno, como ser uno. Parar el tiempo en un instante, efímero. Como un sueño de realidad complicada e inexplicable. Fuera de la razón, lejos de “lo real”…lejos de todo y de todos. Por un corto espacio de vida, un escaso segmento de la línea del tiempo, que se vuelve protagonista del resto, que da sentido al resto, que da verdadera vida.Vivir para pequeños momentos, pero a golpe de pequeñas bocanadas de oxígeno vivo feliz.
Pequeños momentos donde mágicamente somos uno.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Te mentiría si te dijera que no estoy asustada: los minutos mágicos se desvanecen poco a poco, se nos escapan de las manos. Estamos tú y yo, juntos pero distantes. Compartiendo sábanas pero distantes. Amándonos pero distantes.
Mentiría si dijera que no lloro cuando recuerdo nuestros primeros días...que me miran desde una esquina de mi cuarto, en fotos,desde atrás. Y veo nuestro ojos, sus ojos brillantes de Sol. Y me pregunto qué pensarían aquellos dos de todo esto.
Recuerdo aquellos como días de color. Días de verano, de atardeceres en la arena, días de mar y luz. Horas muertas en un ferry esperándo verte en el puerto, sonriente, sincero. Pero también recuerdo días de frío, noches cálidas, cuerpo con cuerpo. Noches de locura en azoteas, noches de ciudad:la gente pasar, las luces de la oscuridad...Recuerdo tus manos inocentes, los escalofríos de Enero. Todos aquellos sitios que hemos hecho nuestros, que siguen salpicados de recuerdos con nuestras noches...Y que ahora, me persiguen.
Atrapada y asfixiada, por ti. Como una dulce cuerda, que me ata a tus manos, que produce adicción, y a la que confieso estar enganchada. Pero no como los primeros días de droga, sino como los últimos de resignación, de impotencia y de dependencia asquerosa, de muerte...
Y lloro, y vuelvo el vacío negro. Te quiero, pero ya no te quiero, pero te quise, y en cinco minutos te querré. Y si me vuelvo loca, aún así,quiéreme.
Mentiría si dijera que no lloro cuando recuerdo nuestros primeros días...que me miran desde una esquina de mi cuarto, en fotos,desde atrás. Y veo nuestro ojos, sus ojos brillantes de Sol. Y me pregunto qué pensarían aquellos dos de todo esto.
Recuerdo aquellos como días de color. Días de verano, de atardeceres en la arena, días de mar y luz. Horas muertas en un ferry esperándo verte en el puerto, sonriente, sincero. Pero también recuerdo días de frío, noches cálidas, cuerpo con cuerpo. Noches de locura en azoteas, noches de ciudad:la gente pasar, las luces de la oscuridad...Recuerdo tus manos inocentes, los escalofríos de Enero. Todos aquellos sitios que hemos hecho nuestros, que siguen salpicados de recuerdos con nuestras noches...Y que ahora, me persiguen.
Atrapada y asfixiada, por ti. Como una dulce cuerda, que me ata a tus manos, que produce adicción, y a la que confieso estar enganchada. Pero no como los primeros días de droga, sino como los últimos de resignación, de impotencia y de dependencia asquerosa, de muerte...
Y lloro, y vuelvo el vacío negro. Te quiero, pero ya no te quiero, pero te quise, y en cinco minutos te querré. Y si me vuelvo loca, aún así,quiéreme.
martes, 16 de febrero de 2010
tic-tac.

-Ya no sabe ni siquiera dormir sin ti... Sabe quedarse en la cama, con los ojos cerrados, boca arriba, hacia el lado, hacia el otro, darle la vuelta a la almohada, volver boca arriba...Encender la luz, leer, cer
rar el libro, pensar en ti, sentirse estúpida y dependiente, boca arriba, hacia el lado, vuelta a la almohada, coger el móvil, ver fotos, ver tus fotos, ver videos donde estés tú, reirse,coger el reloj de la mesilla, tres menos veinte, dejar el móvil, boca arriba, coger el libro por segunda vez,sentirse sola, tres y media de la mañana y sigue despierta, hacia el lado, echarte de menos...pensar cuando será la próxima vez que te vuelva a ver... Y una vez más, sintiéndose increíblemente, (aún más si cabía) dependiente de ti, sola entre las mantas, sin tus brazos rodeándola...se duerme.
miércoles, 18 de marzo de 2009
dónde.

Unos ojos de miel, la luna, Marte, un anillo, azoteas, morderse un labio, una cicatriz con unas iniciales, el número cuatro, el número ocho y el veintinueve, un ruido, una ilusión óptica, un te quiero, la nieve, una canción, una cartera, un beso, unos pantalones, una risa, la pasta, el suero fisiológico, una entrada, una camiseta, una foto, una chaqueta, una factura, el proyecto de mejor verano del mundo, un conejo y un zorro en una percha, un móvil,Venus, el monte, despertarse, Blink 182, una gorra, Simple Plan, los Reyes Magos, la Navidad, una silla de mil euros, Neruda, el surf, la poesía, el snow, un bolso “peludo”, un pañuelo al cuello,COLDPLAY, patinaje sobre hielo, África, la Ribera, skate, xairo, Plaza de la Aurora, la física, las estrellas fugaces, Coca Cola light, los champiñones, un trabajo de lengua, dormirse en clase, unos pingüinos, una planta en un portal, un bombón del corte inglés, San Esteban, La Seda, un beso tembloroso, el sol filtrándose por unas persianas, pantalones azules gays, telepizza 2x1,yellow, un invierno, una poesía…una persona.
lunes, 23 de febrero de 2009

Nunca nadie apostó por ti. Nadie pensó que aquello se conseguiría, pero sucedió. Entre la duda y el acierto, ella dijo que sí. El tiempo se encargó, con su poder de intensificación, de conseguir que le robases muchas sonrisas. Y otra vez, entre la duda y el acierto (o el desacierto), con el tiempo en mayores valores, la mano en el corazón y un nudo en la garganta, allí se encuentra ella, indispuesta para tomar otra decisión. Pero está cansada, su corazón que en viejos tiempos hallóse fuerte y vivaz ahora es un vidrio blando, frágil y vulnerable a ti. Tú te has encargado de moldearlo a tus pareceres, y solo responde a tus deseos como un estúpido mayordomo, ignorando cuáles son los suyos propios. La vida sería más fácil si se le diese la vuelta a la tortilla y estuviese él en su lugar. Hoy por hoy, ella preferiría antes un rechazo a priori por su parte, que aquella responsabilidad que caía en sus manos. La presión de la duda la asfixiaba lentamente, como una fina mordaza rodeando su cuello…
Qué fácil resulta repetir antiguos patrones y salir corriendo cuando asalta la duda…Pero su corazón ya está lo suficientemente fragmentado como para romperse definitivamente con un nuevo soplido del vidriero.
Qué fácil resulta repetir antiguos patrones y salir corriendo cuando asalta la duda…Pero su corazón ya está lo suficientemente fragmentado como para romperse definitivamente con un nuevo soplido del vidriero.
Foto: La Ribera en pleno invierno.
domingo, 15 de febrero de 2009
Solamente cuando veas que ella se va, cuando sientas como su mano se desliza lentamente sobre la tuya para alejarse de ti y soltarte, entonces verás realmente lo que tenías. Será cuando la ames sinceramente. Es natural, el ser humano viene con una doble idiotez incorporada que le permite caer en la misma piedra una y otra vez.
El día que no la sientas contigo, que sepas que no habrá más besos de sus labios ni más miradas profundas de sus ojos, ese día la querrás contigo. Pero ella ya estará muy lejos, y probablemente tan lejos que estará con otro; y tú, torpe y testarudo, habrás necesitado perderla para darte cuenta de qué sentías. Serán otras manos las que la acaricien, y otros labios los que la sientan. Tú probarás otras manos, y otros labios, pero nunca encontrarás su sabor ni su olor en ellos, y añorarás por siempre el calor de su cuerpo, su voz, su sonrisa, su pelo, sus conversaciones, sus respuestas, su risa, todos sus defectos, que ahora de repente se ven tan insignificantes…
Pero ya será tarde, demasiado tarde.
El día que no la sientas contigo, que sepas que no habrá más besos de sus labios ni más miradas profundas de sus ojos, ese día la querrás contigo. Pero ella ya estará muy lejos, y probablemente tan lejos que estará con otro; y tú, torpe y testarudo, habrás necesitado perderla para darte cuenta de qué sentías. Serán otras manos las que la acaricien, y otros labios los que la sientan. Tú probarás otras manos, y otros labios, pero nunca encontrarás su sabor ni su olor en ellos, y añorarás por siempre el calor de su cuerpo, su voz, su sonrisa, su pelo, sus conversaciones, sus respuestas, su risa, todos sus defectos, que ahora de repente se ven tan insignificantes…
Pero ya será tarde, demasiado tarde.

Tienes una sensibilidad especial para la música. Fluye por tu cuerpo, brota de tus entrañas y se dispersa como una honda expansiva.Eres capaz casi de tocarla, tu corazón se acelera y cierras los ojos de esa manera que solo tú sabes.No te gusta una canción, la sientes; es diferente.Tal vez esa sea una de las muchas cosas que te diferencian del resto.
miércoles, 11 de febrero de 2009

Yo quiero encontrar la verdad, pero por más que busco solo veo sus verdades. Suyas, personales, subjetivas, y no mías. Solo veo dogmas, de unos y de otros. De izquierdas y de derechas, de unas religiones y otras. Veo razonamientos no contrastados. Veo gente engañada, gente que no piensa, gente que se mueve como una veleta al soplar del viento. Veo miles de sentidos y ninguno me gusta. Lo peor de todo es que me veo a mí… Me veo a mi perdida. Lo peor de todo es que no te veo a Ti…pero juro, que cuando te encuentre, lo gritaré a todos los vientos, no para que todas las veletas se muevan a tu compás, sino para que algún día, alguna veleta decida señalar ella por sí misma, a contracorriente del viento, la dirección que Tú eres.
domingo, 8 de febrero de 2009
14 de Julio de 2008.

Hoy me he levantado, y quería escribirte:
Quiero decirte indirectamente, que mi vida es un jaleo. Que a veces no sé ni por lo que me muevo. Que es inestable, que soy inestable. Es un reto para ti.
A veces intento controlarme, pero no puedo. Otras, me callo, algo revienta por dentro, pero me contengo, y sonrío. Yo soy así, y la mayoría de veces, lo segundo.
Es muy difícil conocerme, a cualquier persona, pero siempre he pensado que a mi más.
Será porque no siento conocer a alguien completamente.
Hay momentos en que creo llegar a la felicidad plena, pero hace mucho que no tengo ninguno de esos, y cuando los tengo, se desvanecen rápidamente.
Otras veces, simplemente se enreda todo en mi cabeza, lo enredo todo. Soy un desorden, se distorsiona mi realidad y lo siento todo muy raro.
Entonces lo paga mi alrededor, que a su vez, también tiene sus inestabilidades.
Pero nadie lo escribe. Nadie lo dice.
[Es increíble la rapidez con la que las personas cambian.]
sábado, 7 de febrero de 2009

Reposa el día en tus ojos,
pupilas de sierra, corazón al partir.
Rostro de témpano, marchas
sin haber visto mis alas batir.
La vida es corta, efímero tu sentir.
Me tomas la mano, mi más
férrea coraza fundida entonces por ti.
El universo ahora a tus espaldas,
¿Qué importa lo que pueda escribir?
La vida es poesía, y la poesía huye de mi.
Cabizbajo y meditabundo,
haces el tiempo pasar, nulos los segundos,
yaces ahora en mi mar.
Prisionero del ocaso, cavilas en tu sueño
de quimera, propaso.
Prisionera de tu alma, que enjutas
Vuestras mares ahora piden calma;
pero mar quebró cantera,
y no libera lo que atrapa.
Así yo sola moraré en el estío,
Sin tu mar, sin tu sal: tú solo escapa,
pues nunca oyó el ángel que mata,
voz más convincente y sincera,
que aquella que al Sol cantaba
en tus noches de marea.
pupilas de sierra, corazón al partir.
Rostro de témpano, marchas
sin haber visto mis alas batir.
La vida es corta, efímero tu sentir.
Me tomas la mano, mi más
férrea coraza fundida entonces por ti.
El universo ahora a tus espaldas,
¿Qué importa lo que pueda escribir?
La vida es poesía, y la poesía huye de mi.
Cabizbajo y meditabundo,
haces el tiempo pasar, nulos los segundos,
yaces ahora en mi mar.
Prisionero del ocaso, cavilas en tu sueño
de quimera, propaso.
Prisionera de tu alma, que enjutas
Vuestras mares ahora piden calma;
pero mar quebró cantera,
y no libera lo que atrapa.
Así yo sola moraré en el estío,
Sin tu mar, sin tu sal: tú solo escapa,
pues nunca oyó el ángel que mata,
voz más convincente y sincera,
que aquella que al Sol cantaba
en tus noches de marea.
jueves, 5 de febrero de 2009
Noche de marejada ]

Camino sola pensado,
Y el ocaso ya me atrapa.
La playa es una nada,
y de la nada tú te asomas.
Niño triste y contrayente,
flor de penacho y plata,
no me tientes a la suerte,
mira lo que ahora desatas.
Arena entre los dedos,
sonrisa de pirata,
la luz en tus mejillas,
y con un beso ya me matas.
Tus dedos tan esbeltos,
tu figura bronceada,
mi cara un lamento,
que con tu sonrisa acaba.
Entre besos escondernos,
La luna que tiembla y dilata
tus pupilas de mil estrellas,
la locura nos delata.
Desenfrenadas pasiones,
bajo una oscura manta,
punteada de ilusiones:
los astros nos aguardan.
Las olas que ensordecen,
la marea nos abraza,
tus dulces labios padecen
el crepúsculo que amenaza.
Y me miras a los ojos,
Implorando una revancha
a esta noche fría,
invernal y cerrada.
Te devuelvo la mirada,
a tus cristalinas aguas,
mintiendo que no te quiero,
y que la noche aun no acaba.
Pero el Sol ya resplandece,
y la luna casi marcha,
y tus labios casi parecen
ser recorridos por dulce escarcha.
Y el ocaso ya me atrapa.
La playa es una nada,
y de la nada tú te asomas.
Niño triste y contrayente,
flor de penacho y plata,
no me tientes a la suerte,
mira lo que ahora desatas.
Arena entre los dedos,
sonrisa de pirata,
la luz en tus mejillas,
y con un beso ya me matas.
Tus dedos tan esbeltos,
tu figura bronceada,
mi cara un lamento,
que con tu sonrisa acaba.
Entre besos escondernos,
La luna que tiembla y dilata
tus pupilas de mil estrellas,
la locura nos delata.
Desenfrenadas pasiones,
bajo una oscura manta,
punteada de ilusiones:
los astros nos aguardan.
Las olas que ensordecen,
la marea nos abraza,
tus dulces labios padecen
el crepúsculo que amenaza.
Y me miras a los ojos,
Implorando una revancha
a esta noche fría,
invernal y cerrada.
Te devuelvo la mirada,
a tus cristalinas aguas,
mintiendo que no te quiero,
y que la noche aun no acaba.
Pero el Sol ya resplandece,
y la luna casi marcha,
y tus labios casi parecen
ser recorridos por dulce escarcha.
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