
Hoy me he levantado, y quería escribirte:
Quiero decirte indirectamente, que mi vida es un jaleo. Que a veces no sé ni por lo que me muevo. Que es inestable, que soy inestable. Es un reto para ti.
A veces intento controlarme, pero no puedo. Otras, me callo, algo revienta por dentro, pero me contengo, y sonrío. Yo soy así, y la mayoría de veces, lo segundo.
Es muy difícil conocerme, a cualquier persona, pero siempre he pensado que a mi más.
Será porque no siento conocer a alguien completamente.
Hay momentos en que creo llegar a la felicidad plena, pero hace mucho que no tengo ninguno de esos, y cuando los tengo, se desvanecen rápidamente.
Otras veces, simplemente se enreda todo en mi cabeza, lo enredo todo. Soy un desorden, se distorsiona mi realidad y lo siento todo muy raro.
Entonces lo paga mi alrededor, que a su vez, también tiene sus inestabilidades.
Pero nadie lo escribe. Nadie lo dice.
[Es increíble la rapidez con la que las personas cambian.]